Piccadilly Circus

Esta carta da inicio a un proyecto epistolar de varios autores, que te invitamos a leer y descubrir. Cada sábado se publicará una nueva entrega en alguno de los blogs participantes. Puedes leer todas las cartas siguiendo los enlaces que hay al final del texto. Sabrás, amigo Félix, que hace unos días fallecía la reina … Sigue leyendo Piccadilly Circus

Eugenio

Encajada en el marco del espejo hay una foto de Els Dos abrazados, sonriendo. Qué jóvenes eran. Subían al escenario cantando poemas de Sagarra, Machado, ¡qué llenos de sueños! —Un minuto, tronco —le interrumpe una voz, abriendo la puerta del camerino. Le cuesta reconocerse en el rostro desconfiado, la barba cerrada y negra, que le … Sigue leyendo Eugenio

Arianna

El 5 de abril de 1973, tres días antes de que muriese Picasso, el director de cine Federico Fellini anotaba en su cuaderno de sueños: «Levanté la vista al oír el ruido de una persiana. Una muchacha de cabello largo, muy negro y desordenado, con ojos de sueño, se asomaba al alféizar abrazándose unos pechos … Sigue leyendo Arianna

No dejes de decir que fue un sueño

félix molina

Mis relatos favoritos

‘Jaque a la reina’ (Un ciervo en la carretera) | Alberto Martínez, 2019

No importa que no sepas que la reina lo era de un trozo de país, que luego se anexionó a otro trozo y que se desperdigó por el océano. No importa que no sepas que el crimen (imagino que para los reconquistados) fue en Granada, o que don Cristóbal fue el primer crowdfunder de la Historia, con su empresa de carabelas y buscadores de fortuna. Ni siquiera importa saber cómo se mueven las piezas (las del ajedrez, digo), tal si fuéramos el Zweig intuitivo que nos robó el corazón –y la mente – con su novelita sobre el juego (o más bien sobre el jugador).

En los relatos de Alberto Martínez (1977) uno entra como en esas casas antiguas donde la puerta siempre estaba abierta. Primero es la anécdota o el personaje…

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Alboroto

félix molina

Un nuevo verano | la obsesión sigue

Con la vuelta del verano, mis obsesiones guerracivilera y guerramundialista continúan. Ya todo es escritura y lectura (espero que algunos libros amigos me salven) sobre la fractura, sobre el desastre, sobre el caos. Así hasta que se apaga el verano, dejando una estela de cuatro o cinco cuentos nuevos. Como este de ‘Casi la paz: la vieja Europa’ que me atreví a dedicar a Alberto Martínez, en su pasado cumpleaños. La peor de las guerras sigue siendo la del tiempo.

para Alberto Martínez

Arno Schütz era un hombre con el que me encantaba tomar café. No sé de dónde venía, urgido por la infame situación, pero llevaba muy poco tiempo en nuestro bloque, era el inquilino afable de la pensión del piso de arriba con el que me crucé varias veces en la escalera y pronto la amistad, como un suave sucedáneo de…

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El espíritu de la fiesta

   Soy una riada de mozos que culebrea por la calle Mercaderes. Napoleón, Caravinagre, Toko-Toko, los kilikis. Soy la charanga cuando pasa por la plaza del Castillo. Los tambores y los txistus. El bullicio, los dantzaris. Hemingway grita, ¡bravo!, ¡bravo!, asomado a un balcón de Estafeta. Los irrintzis, los gaiteros. Soy el bacalao al ajoarriero. … Sigue leyendo El espíritu de la fiesta

La biblioteca de Babel – Duel

Richard Matheson (New Jersey, EE.UU., 20 de febrero de 1926 - California, EE.UU., 23 de junio de 2013), fue un periodista y guionista de cine y televisión. Empezó a escribir a la corta edad de siete años, y sus primeras publicaciones fueron algunos poemas e historias cortas en el periódico Brooklyn Eagle. Tras trasladarse a … Sigue leyendo La biblioteca de Babel – Duel

¿Los talentos nos eligen?

yolisharespace

Hace unos días me atacó un pensamiento que no había tenido nunca, una idea que no me había planteado hasta ahora. Siempre había dado por hecho que se me daba bien escribir, que lo hacía porque me gustaba, porque me entretenía y a la pregunta de por qué escribía siempre contestaba que era una necesidad vital, que lo había hecho siempre porque me permitía encontrarme conmigo misma, comprender el mundo, descubrir ideas o emociones sobre mí que desconocía e incluso sanar viejas heridas. Parece que cuando ponemos negro sobre blanco todo aquello que nos inquieta o perturba emocionalmente conseguimos ponerlas en orden, analizarlas y buscar soluciones. Después de desangrarnos mediante letras, palabras, nos sentimos mejor, más liberados. Nos quitamos un peso de encima.

Siempre he dado por hecho todo esto, lo he tenido tan claro que nunca lo he cuestionado. Simplemente era así, lo sentía así. Así era yo. Forma…

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Todo lo que sube

Había una urraca frente a ella, dando saltitos sobre el tablado, con la capucha negra de la cabeza y las plumas azul metálico de la cola. Recordó cuando era niña, los jardines del palacio de Schönbrunn, cómo corría persiguiendo a los gansos, cómo se caía y rodaba por la hierba, gritando, riéndose, salpicando agua a … Sigue leyendo Todo lo que sube