All Saints’ day prison blues

Dicen que los viejos rockeros nunca mueren, pero tú, colega, te pasaste de la raya. Abres los ojos despacio, como si despertaras de un sueño muy profundo, y te descubres flotando en medio de la nada. A tu alrededor, cúmulos de nubes blancas, rosadas, algodonosas, iridiscentes, entre las que se filtran los rayos del sol. … Sigue leyendo All Saints’ day prison blues

Champú de huevo

  Como un hilo o aguja que casi no se siente… Leopoldo Mª Panero   La farmacia apareció como caída del cielo. –¡Buf, ahí está! –se dijo, dando un suspiro–, ¡c-cojonudo! Era tarde, cerca de la madrugada. Eloy sintió que se mareaba y se agarró a una farola, perdido como un náufrago en mitad de … Sigue leyendo Champú de huevo

Por una cabeza

  Por una cabeza de un noble potrillo que justo en la raya afloja al llegar, y que al regresar parece decir: «No olvidés, hermano, vos sabés, no hay que jugar». Carlos Gardel   Don Cornelio Manso del Sotillo, sobrino del marqués de Feria y Loscorrales, condestable del Porco, tesorero de la muy noble orden … Sigue leyendo Por una cabeza

Espérame en el cielo

  Y sucedió entonces que mientras iban ellos andando y hablando, un carro de fuego con caballos de fuego separó al uno del otro, y subió Elías en un torbellino de fuego y se perdió entre las nubes. II Reyes, 2, 11   Un coche así no pasa desapercibido. Entre un Seat 850 abollado, lleno … Sigue leyendo Espérame en el cielo

Agua quemada

  La mano de Jehová vino sobre mí y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos, y me hizo pasar cerca de ellos por todo alrededor. Y he aquí que eran muchos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran … Sigue leyendo Agua quemada

La hora del Gallo

… una brisa triste por los olivos.    Federico García Lorca Soy el asta que se afila en la carne. El asta que resplandece bajo el sol de la tarde, labrada en marfil y pintada de grana. Soy un remolino de capotazos, tropezones y caída. «¡Ay, Señó Dioh Hesucrihto! —Enrique el Cuco, el banderillero, se … Sigue leyendo La hora del Gallo

El matarife

La guerra no es fácil ni para las alimañas. Las trincheras son como ciénagas, resbaladizas y húmedas. Las ratas se multiplican; devoran los cinturones, las cartucheras, se pelean dando chillidos en cuanto se hace de noche. Encogidos, agotados, niños con disfraz de soldado, el rostro ennegrecido por el humo y leve bozo, matan el tiempo … Sigue leyendo El matarife

Mi querida Clementina

  Et in Arcadia ego   Reverendo padre Hermenegildo. Desde la última vez que nos vimos, en los soportales de la Colegiata, y charlamos animadamente sobre toros y política, enmendándoles la plana a los señores diputados entre pulgarada y pulgarada de tabaco, compartiendo novedades y algún puyazo a expensas del maestro Lagartijo, han pasado cuatro … Sigue leyendo Mi querida Clementina

La gota que colma el vaso

Destacado

–Mira, Laia, es que no sé qué hacer. Me acuerdo al principio, cuando íbamos al monte los fines de semana, a Collserola, al Tibidabo, qué manera de correr entre los árboles, qué energía, trepando por los senderos que picaban hacia arriba; era para verlo, siempre él el primero, abriendo camino. Y ahora, ya ves. Se … Sigue leyendo La gota que colma el vaso

Oh, Suzie Q.

Repartían las pastillas como quien reparte caramelos a la puerta de un colegio; a cada cual la que le correspondía «según rigurosa prescripción médica», se excusaban las cuidadoras. Un Noctamid por aquí, un diazepam por allá, un Orfidal al siguiente, a la otra tres comprimidos de 10 mg. –Venga, venga, Asunción, que no se diga. … Sigue leyendo Oh, Suzie Q.